|
A finales de 1999, un grupo de profesionales notan que aunque
prácticamente todas las industrias han comenzado a
utilizar y a depender de las computadoras y las telecomunicaciones
para ser más eficientes, los colegios resultaban ser
una excepción: éstas nuevas tecnologías,
aún no formaban parte importante del proceso educativo.
Mucho se ha comentado en torno a los beneficios y la satisfacción
de necesidades que brindan estas nuevas tecnologías,
sin embargo, estos comentarios poco han ayudado a clarificar
objetivamente tres preguntas básicas:
 |
|
¿Qué
necesita un colegio en términos de tecnología? |
|
|
|
|
|
¿Cómo
satisfacer estas necesidades de manera eficaz? |
|
|
|
|
|
¿Quién
puede ayudar a los colegios a
satisfacerlas? |
Dado esto, se formó
un equipo técnico, pedagógico y empresarial,
de amplia y variada trayectoria para responder a estas preguntas
y crear una propuesta real. Así nace Escolástica.
Antes del primer aniversario de actividad, Escolástica
ya contaba con clientes de distinto perfil geográfico,
ideológico, educativo, económico y empresarial,
lo que hacía evidente una buena adaptación al
modo de operar de todo tipo de instituciones.
A pesar del éxito, Escolástica mantiene su esencia
de servicio trabajando con cada colegio en la estrategia de
su innovación tecnológica.
|